Creo que esta es la entrada más difícil para mí en este año que se va. Despido un 2011 que me ha brindado momentos buenos y malos. Ha habido tiempo para reír con los amigos y descubrir lo maravillosas que pueden ser algunas personas de las que ya sospechaba que aportarían algo positivo a mi vida; tiempo para darme cuenta de que hay mucha gente que me cuida y me quiere; tiempo para aprender a valorar a quien me acompaña cada día en mi andadura por el mundo; tiempo para entender que el daño que te puedan hacer no sirve más que para descubrir una parte buena de mí que no conocía y hacerme más fuerte; tiempo para disfrutar de la compañía de mi familia y echar de menos a los que se van yendo, pero que se quedarán para siempre en mi vida a través de los recuerdos...
Tiempo para sentir que la vida sigue adelante, a pesar de todo.
En 1997, las hermanas Mar y Alicia Álvarez se desvinculan de Undershakers, el grupo con el que comenzaran su andadura musical, para experimentar con nuevos sonidos que no terminaban de encajar en el estilo Indie Rock que caracterizaba al grupo en sus orígenes.
Nace así Pauline En La Playa, que con unas melodías muy dulces y unas letras sencillas pero contundentes nos sumerge en una experiencia sensorial no apta para todos los oídos.
Entender a Pauline En La Playa es aventurarse en un viaje en el que nuestra mente vuela entre nubes de algodón hacia un mundo en el que la música nos atrapa entre sus acordes.
Titubeas es un tema que se incluyó en su primer EP Nada como el hogar, junto a otros cinco temas que guardaban esa estética impecable que caracteriza al grupo. A mí me transmite una tranquilidad y una ternura como pocos temas consiguen hacerlo. Espero que os guste.
Los que disfrutamos de la música en cualquiera de sus dimensiones, tenemos que agradecer a todos aquellos que, de alguna forma, despiertan nuestra curiosidad hacia nuevos grupos o solistas a través de sus críticas, sean positivas o no.
Si pincháis en la imagen que se ve al final de este post, tendréis la oportunidad de disfrutar del trabajo que hace gente de a pie, como cualquiera de nosotros que, dentro de sus ocupadas vidas, tienen un huequito para opinar sobre el hilo común de este blog: la música. Se trata de un trabajo bastante elaborado en el que se habla, sobre todo, de música en directo, de las impresiones que les causan los músicos que escuchamos a diario en casa o en el coche de camino al trabajo, cuando estos acercan a un público devorador de melodías las entrañas de sus creaciones.
Espero que os guste la página y que sigáis visitándola. Además de en la entrada, voy a dejar un enlace permanente en la sección "Visita también..." para que podáis pinchar directamente cuando entréis aquí.
"A rush of blood to the head"(2002) es el segundo disco lanzado al mercado por la banda británica Coldplay. En él se incluyen temas como "Clocks", "In my place" o este "The Scientist" que os dejo hoy en el corner.
Este ha conseguido ser uno de mis temas favoritos del grupo, no solo por la letra, directa y sencilla, sino también por la claridad y belleza de sus melodías. Pero además de todo esto, hace poco un amigo me recomendó que viese su videoclip, y este no hace más que darle todavía más emoción y sentido a esta hermosa canción.
Así que hoy, más que nunca, os recomiendo no solo el tema en sí, sino el vídeo, que como mínimo os dejará un rato pensando... No os voy a adelantar nada para que os sorprendáis vosotr@s mism@s.
Hay veces que una sola canción puede elevar a un grupo a lo más alto de las listas musicales. Es el caso de este tema que os dejo hoy.
Allá por el año 94, (qué buen año musicalmente hablando) la banda escocesa Gun conseguía el que posiblemente ha sido el único gran éxito de su carrera musical con esta canción, "Word Up". El recuerdo que yo guardo de aquel momento es el de una canción cañera, con un vídeo bastante atrevido, que era lo más parecido al sentimiento de rebeldía que invadía mis entrañas.
Con canciones como esta me encerraba en mi habitación, con la música a todo volumen, guitarra imaginaria en mano y "piercings" de pega por todas partes, cual estrella de rock rebelada contra la sociedad (que era lo que se llevaba entonces).
En lo que a este tema se refiere, a mí me encantaba y me encanta, en aquel entonces solo por la música en sí (porque de inglés ni "papa") y ahora también por su letra, que no es más que un guantazo con dos manos a la sociedad del culto al cuerpo y a la imagen, que tristemente nos gobierna.
Un chute más de energía para el cuerpo y la mente.
Si tenemos que hablar de música "indie" española, el nombre que me viene a la cabeza es "Los Planetas". Creo que no hay duda de que este grupo granadino son los representantes más claros de lo que ha venido siendo el movimiento independiente dentro del panorama musical español.
"Los Planetas" surgen en Granada en el año 1993 bajo el nombre "Los Subterráneos", el cual deciden cambiar ya que, por aquel entonces, Christina Rosenvinge comenzaba su andadura como solista acompañada por una banda llamada igual.
En 1994 lanzan al mercado su primer álbum, "Super 8", que incluye grandes canciones como "Brigitte" o "Qué puedo hacer". Ya desde el lanzamiento de este trabajo, se consolidan como una de las mejores bandas de pop-rock independiente del país. Este disco, junto a "Una semana en el motor de un autobús" (1998), son para mí las dos mejores obras en la discografía de "Los Planetas".
La música de "Los Planetas" se ha diferenciado siempre de la de otros grupos independientes principalmente por dos aspectos: la voz peculiar de "J" y los ritmos de batería a contratiempo de "Erik". No obstante, la voz y la forma de cantar del vocalista ha sido siempre objetivo de grandes críticas, aunque para mí, junto con la batería, es la marca identificativa de la banda.
Y como no me quiero seguir enrollando porque os voy a aburrir, os dejo dos temas del álbum "Una semana en el motor de un autobús". El primero es el single "La Playa"; el segundo, grabado en el Festival Internacional de Benicassim (FIB) 2002, es el tema "Segundo Premio".